1/1/18

¡Feliz Amigo Invisible, Rwana!


Para: Rwana
De: Carmen Vázquez
Título: Cuando Llega el Amor
Pareja: Vision x Wanda (Stanner de fondo)
Resumen: Las Navidades están cerca, y Vision descubre junto a Wanda cómo se siente que el amor llegue a sus vidas.
Clasificación: Todos los públicos.
Advertencias: Het. Slash. Song-fic
Renuncia: Todos los personajes pertenecen a Marvel Studios. La canción es interpretada por Sergio Denis.

Edit Cover by Carmen Vázquez

*Cuando Llega el Amor*

Cuando llega el amor
Se te llena de sol el alma,
Con una luz profunda y clara…
Cuando llega el amor
Uno entiende que lo vivido
Tiene valor,
Tiene sentido…

El sonido de la canción estaba por toda la torre, el dueño de la colosal estructura la había puesto; era un manera de expresar la felicidad que sentía  en estos días al haber encontrado el verdadero amor junto a Bruce Banner. Así que se le ocurrió poner ese tema noventero con letra  optimista  de un cantante latino; lo que él no sabía expresar con palabras, pues la canción hablaba del amor,  la vida y la amistad.

En la cocina del salón común del gran edificio, Visión, motivado por las letras de la canción quería hacer algo para ver sonreír a Wanda. Se dispuso a preparar un estofado, eran las seis de la tarde y quería tener la comida lista a las ocho en punto. Aunque él no le encontrara el mayor sabor a las comidas que preparaba,  se esmeraba en poner las medidas justas de los condimentos. Sonrió cuando vio que sólo faltaba el último toque: paprica, para dar sabor y  color al estofado.

La música seguía sonando  y la melodía  llegaba hasta la habitación de Wanda. Le gustaba cómo sonaba y la letra que era bastante positiva, lo que la llevaba a querer comenzar a  tararear el ritmo tranquilo de la canción.

Estaba acostada en la cama practicando sus poderes con pequeñas bolas de energía que emanaban de sus manos. Llevaba varios meses tratando de controlar su poder; su profesora,  Agatha Harkness, era muy estricta con ella; no sólo le estaba enseñando a controlar su poder y su depresión, también le hizo ver que su poder era tan grande que si ella lo deseaba con toda su voluntad podría hasta crear una realidad muy distinta.

Hay palabras que son para siempre,
Que quedan grabadas,
Emociones, caricias, miradas,
Que quedan guardadas
Y se pueden volver a sentir,
Porque todo puede revivir cuando se ama. 

La canción se repetía, esta vez estaba justo en esos párrafos, ella seguía practicando hasta que tomó una gran bola de Navidad de su escritorio y se concentró tanto que logró que dentro de ella hubiese una pareja feliz con dos niños pequeños, y la casa que había allí era como su hogar. Para su sorpresa, al ver con mucha atención y absoluto asombro se dio cuenta de que los muñequitos que representaban a la  pareja tenían la apariencia de ella y de Visión.

—¡Mierda!— exclamó y  pensó que su grito grosero se puedo haber escuchando hasta en el pasillo, se llevó una mano a los labios, pero su gesto de sorpresa no había vacilado—. Mierda...— dijo más despacio sin dejar de mirar las figuras que seguían igual. Luego sólo vio el provecho de esto para el androide, además a ella le gustaba. ¿Qué forma más directa de hacerle ver lo que ella deseaba para Navidad?

El androide de piel carmesí seguía preparando el estofado y lo probó, degustando el sabor poco a poco.

—¿Porque esa expresión de duda en tu cara? ¿No está bien cocinado?— preguntó Tony que  había entrado a la cocina curioso, al ver que  la cara del sintético. Sin esperar respuesta agarró un pedazo de pan y lo hundió en la salsa para después probar el sabor, sin despegar la mirada de los interrogantes ojos de Vision.

Bruce no tardó en entrar también a la cocina y resopló.

—Tony, no hagas eso— regañó fingiendo severidad, porque en realidad no estaba enojado para nada—. Ya está bien, Tony, déjalo. Está haciendo algo especial para Wanda. Comprendes, ¿verdad?

—Padres, por favor, trato de impresionar a... — comenzó Vision a reprochar a sus creadores, a lo que consideraba como padres, pero Tony le interrumpió entusiasmado.

—¡Bruce! Nuestro bebé ya es un hombre— bromeó el ex playboy mientras se alejaba de la olla y abrazó con amor al Doctor Banner.

—¡Tony! Por favor, me vergüenzas— reprochó éste con algo de timidez, luego arrastró a Tony por la cintura hacia fuera de la cocina.

—¡No te rindas, hijo!... ¡Duro con ella! ¡Prometo apagar las cámaras!— gritaba el millonario mientras su pareja le arrastraba lejos de la cocina para que dejara de avergonzar a todo el mundo.

Cuando llega el amor
Se te llena de sol el alma,
Con una luz profunda y clara…
Cuando llega el amor
Uno entiende que lo vivido,
Tiene valor tiene sentido.

Otra ronda del mismo tema terminaba con ese estribillo al mismo tiempo que Bruce y Tony llegaban al comedor.

—Tony, creo que debemos apresurar nuestro viaje para dejarlos solos— habló el de rizos elocuentemente—. Pero antes dejaré un lindo ramo de flores para el ambiente— añadió con una suave sonrisa el doctor.  Así lo hizo,  llevó unas flores de su jardín  personal y las puso en un florero en el centro de la mesa . Tony trajo una suave champaña  y la dejó en hielo aceptando la idea de su pareja.

—Tigre, debes ser romántico y con clase. A las chicas les gustan los hombres que muestran detalles— le aconsejó Anthony Stark a su “tigre” mientras reía pícaramente.

—Ya basta, Tony. Es su primera cita oficial y para ella debe ser especial— regañó de nuevo Bruce a Tony (algo que divertía más que enojar al millonario), al mismo tiempo que miraba a Vision y le señalaba con un dedo acusador.

—¡Oigan! No hablen de mí como si no estuviera— les reprochó éste molesto, aunque su lógica le decía que no podía experimentar tangiblemente tal sentimiento, pero si sentía tales cosas junto a Wanda, tal vez...—. Ya está bien… Actúan como si fueran mis padres biológicos— agregó con falso fastidio y un suspiro derrotado.

Finalmente los científicos, después de reírse un poco a sus costillas, se marcharon con la  intención  de volver en un par de días más, tal y como lo venían planeando para disfrutar los días previos a las fiestas solos y de paso dejar a la joven pareja hacer lo mismo.

Wanda después de practicar con sus poderes estaba exhausta, así que se dio un baño antes de la cena, sonriendo todo el tiempo al ser consciente de que era como una cita. Se tomó un buen rato en la bañera para relajarse y cuando pensó que ya era suficiente salió  con una toalla blanca envuelta alrededor de su cuerpo. Se dirigió parsimoniosamente hasta su habitación y buscó su ropa interior; eligió una que tuviera encajes muy sutiles y sonrío a su reflejo en el espejo de cuerpo completo tras la puerta de su armario. Suspirando se puso encima un vestido corto, para nada ostentoso o llamativo, y finalmente peinó su cabello castaño rojizo, se hizo una coleta y el resto del cabello le caía como unas ondas delicadas sobre su hombro.

El hombre artificial probó apenas el estofado con la punta de su lengua, le resultó  picoso, casi chispeante, un sabor eléctrico con algo que parecía que haría enloquecer algunos de sus circuitos. Fue entonces cuándo  escuchó la hermosa voz de la Bruja Escarlata y cuando alzó el rostro no pudo sino mirarla impactado, sin saber qué decir mientras el único movimiento que pudo registrar fue apagar el fogón de la estufa. Registró que tal vez aquello que hacía enloquecer sus circuitos no era precisamente por el picor en la comida.

—¿Donde están los demás?— preguntó Wanda con una sonrisa,  refiriéndose a Tony y al Doctor Banner mientras con un dedo tocaba las flores del centro de la mesa.

—El señor Stark y el Doctor Banner parce que decidieron salir a último momento— respondió él al mismo tiempo que servía el manjar para ambos (aunque él no le encontraba el sabor, aun así decidió que la acompañaría en la mesa).

—Que bonito detalle tuvo el doctor Banner al cortar estas flores de su jardín personal, casi no hace eso, me di cuenta de que las cuida mucho— con esas palabras ella inició una conversación agradable y veía cómo el hombre sintético comía. Le parecía un gesto tierno pues sabía que su paladar tal vez no degustaba ningún sabor,  y sólo comía por complacerla, además era más que agradable estar solos.

—¿La comida me salió bien?— quiso saber el androide con un afable acento, tal vez un poco ansioso por su aprobación.

—Está sabroso... Sí sabes cocinar— respondió ella con una sonrisa dibujada en sus labios—. Y eso es muy sexy para las mujeres humanas— agregó con una expresión pícara en su alegre rostro.

—Wanda, yo...— balbuceó un poco Vision, y Wanda juró que podría ver un rubor en las mejillas del androide de no ser porque ya su piel era carmesí—. Bueno, yo sólo quiero cocinar para ti, no para otras mujeres humanas— concluyó sintiendo que se estaba enterrando estúpidamente debajo de mucha arena; estaba haciendo el cortejo más insípido de la historia. A esa conclusión llegaba después de ver películas y leer  tantos libros sobre cómo decirle a la chica que te gusta que quieres algo más que sólo ser su amigo. Pero ella sonrió de esa manera que lo desarmaba.

Después de comer y salir a ver las luces de la ciudad a la terraza, al fin dieron el siguiente paso: declarar su amor, aunque el sintético no entendía del todo cómo y tampoco el cómo lo entendía un humano. Sin embargo había hecho un análisis de compatibilidad, mismo que hizo que se animara a probar los suaves labios de Wanda. Resultó casi eléctrico e hizo estremecer todos sus circuitos y disco duro.

Wanda, por su parte, sintió una especie de energía desde la punta de sus dedos hasta la cabeza; en su lengua saboreó algo eléctrico y metálico  a la vez, quizá comparable al sabor de una batería, pero de algún modo al mismo tiempo dulce. Así que era un momento mágico,  muy especial.

Después de ser compañeros de batallas en contra del mal, ambos admitían al fin la atracción  que sentían prácticamente desde que se vieron por primera vez.

Cuando rompieron ese primer beso, Wanda abrió los ojos y los clavó en los de Vision; el tinte azul eléctrico parecía arremolinarse en la mirada interrogante. Ella no quería que él sintiera dudas, así que decidió no hacer de esto algo embarazoso, se elevó una vez más de puntas y besó un pico en los labios de Visión, sin dejar de sonreír,  decidiendo que lo mejor era hacer del momento algo casual.

—Esto es precioso, y muy especial porque también se acerca Navidad. ¿Y sabes qué es lo mejor?—. Visión ladeó la cabeza un poco, al parecer agradecido por el rumbo que tomaban las cosas— ¡Será tu primera Navidad!— exclamó ella mirándolo muy emocionada.

Vision sonrió elegantemente, aunque poco a poco su sonrisa se volvía más… humana a los ojos de Wanda, esa mirada especial que él sólo le dedicaba a ella, como si esos eléctricos ojos se derritieran e iluminaran al mismo tiempo.

Siguiendo la línea del pensamiento de la chica, Visión se inclinó una vez más, entrelazando las manos blancas y delicadas entre sus dedos, y volviendo a probar esos labios tiernos.

Esta vez el beso fue un poco más intenso, ambos conscientes de que eran correspondidos.

Siguieron besándose, acostumbrándose al sabor del otro en ese raro pero delicioso gusto.

Poco a poco comenzaron a explorar sus cuerpos, el cálido y suave de Wanda recorrido torpe pero adorablemente por los fríos dedos de Visión, que sólo hacían estremecer más a la alterada. Con delicadeza expresaban su mutua atracción, su mutuo amor y confianza, teniendo como marco la impresionante vista de luces de la ciudad, sus sonidos y sus colores.

El romanticismo dio paso a la pasión, inevitable, intenso y ardiente. Wanda agradeció internamente la anatomía completa de Vision, su perfección irreal, pero tangible para ella. Él experimentó la mejor sensación desde que fue creado, y se preguntó brevemente si así, como una intensa explosión de su cuerpo y su mente era como sentían los humanos al unirse a sus amores.

Un rato después, saciados y extasiados, Vision hizo aparecer su capa, cubriendo el cuerpo de Wanda con ella, porque conocía el cambio de textura en la piel cuando tenía frío. Ella ronroneó en su pecho, y subió un poco para acurrucarse un poco más y que él la cubriera mejor.

—Vis ¿podemos quedarnos así un rato más?

El beso en su frente fue la respuesta que esperaba.

Afuera, en las calles, había un clima de alegría desbordante por la cercanía de la Navidad, alegría que se vio momentáneamente interrumpida por la invasión de robots que empezaron a atracar el Banco central de la ciudad de Nueva York.

Un rayo de energía emanó de una furiosa Wanda tras el informe de FRIDAY, pero Visión sólo sonrió.

La pareja intervino y no les costó mucho trabajo ya que ella poseía un poder único y él era un androide que pude ser tan duro como la superficie de un diamante o pude ser tan intangible como un fantasma.

Lo robots tienían la marca de industrias IMA. Una de estas máquinas cargaba el dinero en un súper vehículo de tipo oruga de combate y se alejaba de ahí mientras era perseguido por Visión y Wanda. Él logró penetrar dentro del tanque para inmovilizar  de la única manera que sabía que una máquina ya no será más que chatarra. Destrozó sus extremidades mientras el tanque  oruga era llevado por Wanda
hacia un lugar dónde  no había  mucha gente cerca  por si algo salía mal; esta vez ella estaba mejor preparada para controlar una explosión.  

—¡Hijos de puta! ¡¿Es mucho pedir un día normal?!

Las malas palabras que salían de la dulce boca de Wanda dejaron en shock a la inteligencia artificial, aunque sabía que ella era explosiva (y tal vez que han pasado demasiado tiempo con Tony Stark), era divertido verla así después de su dulce momento.

—Wanda... Qué boquita, un vocabulario así no es propio de una linda jovencita— le dijo ocultando una sonrisa, e imitando las palabras del Dr. Banner cuando regañaba en broma a Tony. Sin embargo comenzó a experimentar eso que llamaban nerviosismo, porque ella alzó una ceja y comenzó a caminar hacía él con mucha seguridad, una que la hacía ver peligrosa y sensual.

—¿Nos vamos ya, Vis? Que las autoridades se encarguen del resto. Aún tenemos que comprar regalos para tus padres— respondió ella divertida, con esa mirada y sonrisa de joven enamorada por primera vez.

Después de la interrupción de los robots se dedicaron a comprar los regalos, como cualquier pareja que quería agasajar a sus seres queridos.  Al regresar a la torre comenzaron a decorar con los típicos adornos navideños y empacaron los regalos con motivos más personalizados. Los dos estaban muy emocionados aunque Visión no entendía del todo lo que estaba sintiendo,  lo analizaba   como lo más cercano a adquirir una alma, era una hermosa sensación ya que lo hacía sentirse más humano.

El día de la celebración llegó, Tony y Bruce se besaban bajo el muérdago Los cuatro integrantes de la torre recibieron a los amigos que llegaban a saludar.

Era tan doméstico y cálido, por primera vez desde que le arrebataron a su hermano, Wanda sentía que tenía un lugar al que pertenecer. Miraba las tonterías de Stark, la risa del Doctor Banner, a los amigos que había hecho, y finalmente miró a Vision, sonriendo distraídamente. 

Ella lo apartó y sacó de su abrigo la bola de Navidad especial que había alterado para él, esperando que él apreciara el regalo. Y él lo hizo, parpadeando y luego mirándola mientras sostenía la bola, una bella sonrisa se forma en el rostro carmesí, una que ella corresponde.

—Wanda, esto es hermoso… y tenemos dos hijos… No sé cómo expresar mi alegría.

Ella amplió su sonrisa, le bastaba esa mirada de adoración para saber cuán feliz era él, y que compartían esa felicidad. Lo tomó de una mejilla y lo atrajo para posar sus labios en los suyos.

—Te amo, Vis. Feliz Navidad— susurró con ternura. El amor había llegado a ellos.

~FIN~





2 comentarios:

  1. Awwww! Me encantó! Fue tan romántico y tierno. Me gustó mucho el detalle de la bola de navidad y el que Wanda se haya materializado a sí misma junto a Vis y sus gemelos. Y la boquita grosera de nuestra Brujita xD. Y el toque Stanner... bueno, creo que no hubo algo que no me gustara. ¡Muchas gracias, Carmen! En serio agradezco el esfuerzo y el cariño que le pusiste a mi regalo: ¡Me encantó!
    Y gracias, Látex, por organizar esto y hacerme volver a querer escribir. ¡Un beso gigante a las dos!
    Rwana.

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  2. Me alegro mucho de verdad es la primera vez que escribo hetero de verdad le puse ganas 😍😍😍 gracias a látex por organizar ojalá que se vulva a hacer esto que es tan lindo 😍😍😍😍 te amamos látex

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